lunes

Esa biblioteca que arde





En un rastro italiano he encontrado un libro de Amadou Hampâté Bâ: “ Contes initiatiques peuls”.

Entonces recojo de mi memoria una historia que me contó mi amigo F. de Togo, una tarde de café en un pueblecito francés:

En mi pueblo en los años 60, un anciano antes de morir reunió a sus 10 hijos para contarles los secretos de sus antepasados.

Al finalizar pidió su lanza. Reposó como un niño su cabeza en el hombro de su hijo mayor y susurró:

– Mi padre viene a buscarme-

Cerró los ojos y se fue dulcemente.

-Los ancianos saben cuando van a morir- me dice F clavando su mirada en la mia. Yo me callo.

Amadou Hampate recuerda que: “En África, cuando un anciano muere, una biblioteca arde. Toda una biblioteca desaparece, sin necesidad de que las llamas acaben con el papel.”

¿ donde estará hoy F?. Brindaré por tu regalo, en la memoria no hay distancias geográficas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

un caramelo